viernes, 27 de agosto de 2010

Poesía

Crecer como novedad,


Con las verdades en la carne,

Frente

A los ojos.



Sustancia de dolor,

De amores rotos,

De amor nuevo,

Constante,

De vidrio entre basurales de

Polietileno.



Dejar de mirar la luna;

Después de su desnudez,

Probar el gusto del desierto,

Sentir la aridez entre los labios;

Lagunas de ensueño en la anestesia

De la desmemoria.



Invocar flores marchitas,

En la vigilia,

Fotos vacías, como una muralla

De pan,

A punto de desmoronarse en piel,

Y encontrar lo que estuve buscando

Vagando tanto tiempo,

Por tantas calles sordas,

Por sórdidos andenes.

sábado, 10 de julio de 2010

Sil1

Hoy adolezco de palabras. La inspiración habrá quedado en un placard, en algún cajón con naftalina y recuerdos. Ya no alcanza el tiempo; como si ignoraras que esta ración de horas diarias juntos me resulta tan exigua, más aún, rasgadas como están de pretérito imperfecto, de enfermedades, principios y personajes literarios. Alguien abre una ventana (mejor dejar constancia de los hechos insignificantes) y bajo este haz de luz desnaturalizado sos más vos que nunca. Y cuando te movés de forma espontánea con tu falso rubio y tu vestido a rayas, rosas y blancas, acallás todo el entorno, Frondizi y Vandor son como dos letras "h" y la historia se derrumba de manera casi graciosa.
Habrás notado que soy un pésimo poeta. Uno letras intentando decirte algo y, muy a mi pesar, todo esto es absolutamente inútil, inútilmente absoluto, si estoy cerca tuyo y debería ahorrar vocablos y quedarme callado; aún tengo tantas cosas para decirte...pero emitir un sonido cuando me mirás y te miro sería antipoesía. Y mejor callarme ahora, mejor no decir nada que aún estás acá y puedo contemplarte.